
Tanto que cuestan las cosas y lo difícil que es conseguir los recursos o hacer las gestiones. Mientras algunos están dedicados de tiempo completo a construir y mejorar el lugar donde nos tocó vivir, otros por el contrario se dedican a destruir y a tener actitudes negativas, pues no están conformes con el mundo, ni consigo mismos. Las luminarias del malecón que por fin dan luz, están comenzando a ser destruidas por vándalos y ociosos que están en contra de todo y favor de nada. Hay que denunciarlos.
Se señala cuando es necesario, pero parece que este es el caso de que las lámparas estallan por algún desperfecto, no es vandalísmo, recibí ese comentario de un conocedor. Felicidades por este sitio.
ResponderEliminar